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117 segundos que cambiaron el cine

Jueves, Agosto 14, 2008

Hace cien años, el 17 de agosto de 1908, nació “Fantasmagorie”, el primer dibujo animado de la historia; en la nota, la versión más completa que existe en la web.

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Para “Fantasmagorie”, su creador Emile Cohl realizó nada menos que 700 dibujos, que una vez montados terminaron constituyendo un corto de un minuto 57 segundos; la versión que se presenta aquí, la más completa que existe en la web, tiene un minuto 10 segundos.

El aniversario viene siendo objeto de notas variadas en diversos medios del mundo. Una de las más completas es la de El Heraldo de España, que tituló Los dibujos animados cumplen cien años.
Este domingo, 17 de agosto, se cumplen cien años de la primera proyección pública de Fantasmagorie, obra del francés Emile Cohl que es casi unánimemente considerada –la excepción son algunos historiadores ingleses– la primera película de dibujos animados de la historia del cine. Setecientas ilustraciones dispuestas en 36 metros de film que presentan a un personaje que, después de destrozar el enorme sombrero de una señora que le impedía ver el escenario en un teatro, comienza a experimentar diferentes peripecias de transformación que lo hacen entrar en una caja mínima, lucha con un soldado gigantesco, ver cómo su cabeza se convierte en la pelota de un balero, ser atacado por una botella de champagne que se convierte en cañón, nacer de una gran flor, hamacarse en la trompa de un elefante y varias cosas más.
Para producir la película, Cohl ubicó cada dibujo sobre un vidrio iluminado y luego fue bocetando los movimientos siguientes en sucesivas variaciones, hasta lograr el total de 700 dibujos. Los colores del film deben su origen a la intención de Cohl de hacerlo parecerse al trabajo de los caricaturistas de tiza, que a comienzos del siglo XX eran una gran atracción en los teatros de vodevil. Los personajes de Fantasmagorie parecen dibujados con tiza, pero se trata únicamente de una ilusión: en realidad, Cohl dibujó líneas negras sobre papel blanco y montó su película a partir del negativo.
El título, por otra parte, hace referencia al fantasmógrafo, una variante de la linterna mágica que a mediados del siglo XIX había hecho furor entre los niños (Cohl había nacido en 1857).
El dato triste de esta historia es que, arruinado y empobrecido en el final de su vida, el animador terminó sus días en un asilo y murió en 1938, con 81 años de edad, a causa de un accidente desgraciado: su barba se prendió fuego con la llama de una vela.

Temas: Historia, Animación, Dibujo, Cine |


Un comentario sobre “117 segundos que cambiaron el cine”

  1. francis dice:
    Miércoles, Octubre 29, 2008 a las 20:48

    ¡qué bien! yo la tengo entera en una película de vhs junto con “gertie the dinosaur”, “into the inkwell” y uno de los primeros trabajos de Disney, entre otras cosas.

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