« Guayaquil, ciudad naranja y mecánica | Home | Lo que más extrañaba Máxima Zorreguieta »
De competir con EE.UU. a ser una mierda
Lunes, Agosto 11, 2008Con 89 años de diferencia, una definición del diccionario Sopena y un pasaje de Martín Caparrós plantean dos realidades bien diferentes de la Argentina como país.

El Diccionario Enciclopédico Sopena, de España, en la página 120 de su edición del año 1919, definía de este modo la palabra “Argentina”. Lo sorprendente –leído en 2008– es la frase final: “Todo hace creer que la República Argentina está llamada a rivalizar en su día con los Estados Unidos de la América del Norte, tanto por la riqueza y extensión de su suelo como por la actividad de sus habitantes y el desarrollo e importancia de su industria y comercio, cuyo progreso no puede ser más visible”.
SOMOS UNA MIERDA
(Tomado de la novela “A quien corresponda”, Martín Caparrós, Editorial Anagrama, Barcelona, marzo 2008, páginas 17 a 19.)
“Somos una mierda: no podía dejar de repetirme que somos una mierda. Que somos una mierda que se pasa la vida diciendo que somos una mierda. Que somos una mierda que ha llevado hasta lo indecible las mil y una maneras de decir que somos una mierda, que lo ha convertido en arte, que lo canta, lo pinta, lo recita –y nos creemos muy dotados porque suponemos que nadie lo puede hacer tan bien como nosotros. Que somos una mierda que se supone astuta –una mierda astuta– porque nos la pasamos diciendo que somos una mierda”.
“Somos tan cobardes: creemos que la palabra nos redime. Suponemos que alcanza con decir ciertas cosas para ponernos por encima de esas cosas. La calle está poceada y un cartel dice atención pavimento deformado; el pavimento sigue deformado pero nadie puede decir que no se lo dijeron. El país se derrumba un poquito y películas libros canciones obras de teatro lo relatan; el país sigue cayendo pero su caída queda bien contada y nos admiran. Las palabras, digo: se nos multiplican. Como escribió un poeta: los poetas se quedan sin cojones en el momento culminante del cariño; / no es problema, se escriben un versito / pa’ la posteridad. Somos una manga de poetas, una banda de fracasados charlatanes. Nunca supimos hacer nada pero lo hemos dicho con tanta aplicación –y a veces, incluso, con alguna elegancia. De eso que no falte: nadie sabe revolcarse en la derrota con la elegancia de nosotros argentinos”.
“Es curioso: siempre fuimos así, me parece que siempre fuimos así y sin embargo hubo tiempos en que creímos que no sólo la derrota era lo nuestro. Siempre fuimos charlatanes melancólicos tangueros, pero de tanto en tanto nos daba el sobresalto de que estábamos haciendo cosas bien. Un país bien, casi llegamos a creer: que estábamos haciendo un país bien. Sí, nos lo llegamos a creer, eso fue lo más curioso: imaginamos que teníamos todo para hacerlo bien y que sólo necesitábamos tiempo y un poco de esfuerzo para conseguirlo, pero que conseguirlo estaba inscrito en nuestra historia como si ya hubiera pasado (*). Eran tiempos extraños: nuestra habilidad para la derrota –para hacer de la derrota un arte– se mezclaba y se contradecía con esa idea de que íbamos a conseguir grandes triunfos (*). Era como si, en esos tiempos, no nos atreviéramos a ser del todo lo que éramos: lo que somos. Después se nos pasó: perdimos, nos hundimos en el mejor de los naufragios y la contradicción terminó de disolverse. Esa fue nuestra victoria: nos dedicamos del todo a la derrota, sin fisuras, y ahora hemos llegado a la plenitud de nuestro ser nosotros: una mierda”.
(*) Los subrayados son de Adlatina Lado B.
PD: Estos tres párrafos corresponden a una reflexión de uno de los personajes de la novela.
Temas: Historia, Sociedad, Asociaciones libres, Literatura |

















Lunes, Agosto 11, 2008 a las 12:02
qué nos pasa hoy andamos agrios
(y muy sinceros)
Lunes, Agosto 11, 2008 a las 12:06
¿Será que es lunes?
Algo de eso debe de haber, Don Distraído.
Gracias por hacerlo notar.