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De Cobos a Dolina con parada en Chesterton
Viernes, Julio 18, 2008La prueba de que en febrero muy pocos conocían al vice argentino, una reflexión del escritor inglés y un texto del periodista escrito en 1978: nadie sabe si no aprende.
Jueves 21 de febrero de 2008: el diario argentino Perfil publica en su sitio web este video, en una nota titulada En la calle, casi nadie sabe quién es Julio Cobos, a pesar de sus esfuerzos por difundir su imagen en TV.
En la Argentina corren tiempos en que no hay espacio para la indiferencia. Ni para la ignorancia. Aunque uno pretenda quedar indiferente y hasta se enorgullezca de su ignorancia, hoy todo el mundo está obligado no sólo a tomar partido de modo terminante y definitivo, sino inclusive a dictar cátedra sobre el porqué de sus consideraciones, ya sea a partir de argumentos contundentes o de gritos y golpes en la mesa ídem.
Lo que no está tan claro, sin embargo, es que las infinitas discusiones familiares, empresariales y hasta de cafetín estén basadas en conocimientos reales, en investigaciones concienzudas, en lecturas silenciosas o en aprendizajes concentrados.
¿Cuántas sí lo estarán?
EL DISPARADOR
Es, obviamente, el video que puede verse arriba. Una pequeña investigación llevada a cabo, un caluroso jueves de febrero pasado, en la Plaza de Mayo por el periodista Tomás Eliaschev, del diario Perfil. En aquel momento, la nota que narraba la experiencia explicaba, entre otras cosas, que “casi nadie sabe quién es el ex gobernador de Mendoza, ni lo reconoce. (…) ‘¿Sabe quién es este señor?’, preguntó una y otra vez un periodista, con micrófono y cámara en mano. ‘Mmm, ni idea… pero tiene cara de nabo’, respondió a modo de broma un hombre luego de mirar y remirar la fotografía tamaño oficio”.
ASOCIACIÓN LIBRE #1
En 1914, en el cuento La peluca purpúrea (incluido en el libro La sabiduría del padre Brown), Gilbert K. Chesterton presentó de este modo la manera en que se aprestaba a narrar los acontecimientos que daban forma y sentido al relato:
“No ignoro que la costumbre periodística es colocar el desenlace de una historia al principio, y llamar a eso un encabezamiento. Sé que el periodismo consiste principalmente en informar: ‘Ha muerto Lord Jones’ a un montón de gente que nunca tuvo la menor idea de que Lord Jones estuviese vivo. El corresponsal que suscribe opina que esta práctica, como muchas otras, es periodismo malo, y que el Daily Reformer debe sentar un precedente mejor en tales materias. Se propone por ende contar su historia tal como en realidad ocurrió, paso por paso. Empleará los verdaderos nombres de los personajes, que en su mayoría están dispuestos a confirmar su testimonio. En cuanto a los epígrafes, o sea a los anuncios sensacionales, irán, como corresponde, al final”.
ASOCIACIÓN LIBRE #2
Al día siguiente de la publicación del video de Plaza de Mayo, el mismo diario publicó una nota con el siguiente título: Ciudadanos iberoamericanos se dicen interesados por la ciencia pero no pueden nombrar una sola institución. En ella se leían cosas como: “Según un estudio realizado en Buenos Aires y otras seis ciudades iberoamericanas, ocho de cada diez personas asegura interesarse por la ciencia, aunque luego no puedan nombrar ni una sola institución a nivel nacional que se dedique al desarrollo científico”.
El dato esperanzador, sin embargo, tuvo que ver con los conocimientos de los porteños: “La única ciudad que tuvo un comportamiento diferente fue Buenos Aires: aquí, el 53% pudo reconocer una o más instituciones del sistema científico”, explicó al diario La Nación Carmelo Polino, coordinador local de la investigación.
De todos modos, la “postura” de saber más de lo que realmente se sabe parece ser una característica de este rincón del mundo… o de unos cuantos de sus habitantes.
ASOCIACIÓN LIBRE #3
En agosto de 1978, en una columna publicada en la edición número 3 de la revista argentina Humor bajo el título Los garrones de la cultura, Alejandro Dolina, entre otras cosas, escribía:
“Todos nosotros habremos conocido un número prodigioso de sujetos que quisieran ser ingenieros, pero no soportan las funciones trigonométricas. O que se mueren por tocar la guitarra, pero no están dispuestos a perder un segundo en el solfeo. O que le hubiera encantado leer a Dostoievsky, pero les parecen muy extensos sus libros. Lo que en realidad quieren estos sujetos es disfrutar de los beneficios de cada una de esas actividades, sin pagar nada a cambio. Quieren el prestigio y la guita que ganan los ingenieros, sin pasar por las fatigas del estudio”.
“Quieren sorprender a sus amigos tocando Desde el alma sin conocer la escala de si menor. Quieren darse aires de conocedores de literatura rusa sin haber abierto jamás un libro. Tales actitudes no deben ser alentadas, me parece. Y sin embargo eso es precisamente lo que hacen los anuncios de los cursos acelerados de cualquier cosa. Emprenda una carrera corta. Triunfe rápidamente”.
“Gane mucho vento sin esfuerzo ninguno”.
“No me gusta. No me gusta que se fomente el deseo de obtener mucho entregando poco. Y menos me gusta que se deje caer la idea de que el conocimiento es algo tedioso y poco deseable. No señores: aprender es hermoso y lleva la vida entera. El que verdaderamente tiene vocación de guitarrista jamás preguntará en cuanto tiempo alcanzará a acompañar la zamba de Vargas. ‘Nunca termina uno de aprender’, reza un viejo y amable lugar común. Y es cierto, caballeros, es cierto”.
Temas: Política, Periodismo, Sociedad, Asociaciones libres, Literatura |

















Lunes, Julio 21, 2008 a las 18:21
Muy bueno Pancho…un abrazo!.
Sábado, Julio 26, 2008 a las 19:36
Una picardía que no se lea a simple vista el nombre del autor de este sabroso texto. Me gustó mucho el modo en que está escrito, me quedo masticando luego de tan nutritivo picoteo… me la quedo masticando y saboreando lo que trago. Gracias
Sábado, Julio 26, 2008 a las 21:57
Perdón, Estela, pero ¿cuál es el texto cuyo autor no llegás a identificar “a simple vista”? Por lo que entiendo, todos los autores de los diferentes textos de esta nota están bien identificados. ¡Ah, y gracias por el elogio, de todos modos! Saludos. Pancho.