« “Papá, pará un minuto la mano” | Home | La muerte absurda de Pippa Bacca »
La isla de las flores… de basura
Jueves, Junio 12, 2008En una semana de recuperación de viejas glorias del cortometraje es el turno de “La isla de las flores” (1989), el 11º mejor documental de la historia según IMDB.
El cortometraje que en 1989 sorprendió y provocó ovaciones en casi todos los festivales donde se presentó. Nota: la versión que se presenta aquí no tiene el sonido original, sino el doblaje que la Televisión Española preparó cuando lo emitió en la Península.
El cortometraje, en su idioma original, se llama Ilha das flores, es brasileño y fue dirigido por Jorge Furtado.
Si uno quisiera promocionarlo y venderlo, podría decir que en el Festival de Cine de Gramado de 1989 obtuvo 11 premios, incluido el de Mejor Cortometraje. O que en el Berlin Film Festival del año siguiente ganó un Oso de Plata a la Mejor Obra Corta. Quizás que en el ranking de los 50 Mejores Cortometrajes del portal Internet Movie Data Base (IMDB) figura nada menos que en el puesto 21, luego de 1.141 votos del público le otorgaran un puntaje promedio de 8,4 sobre 10. Tal vez que entre los 50 Mejores Documentales del mismo portal aparece en el puesto 11. O finalmente que en 1995 fue incluido entre los Mejores 100 Cortometrajes de la Historia por la Asociación de Críticos Cinematográficos de Europa.
Pero todo eso sería demasiado frío y rígido, en comparación con lo que generan los 13 minutos que dura esta obra maestra cuyo impacto, en el momento de su estreno, más de un crítico comparó con el que generó Citizen Kane (Orson Welles, 1941) antes sus primeros sorprendidos espectadores.
UN TOMATE
En el corto aparecen seres humanos, cerdos, gallinas, cajeras de supermercado, fábricas de perfume y hasta terratenientes, pero su verdadero protagonista es chiquito, redondo y rojo (aunque un poquito pasado, a decir verdad): un tomate.
Un tomate no en las mejores condiciones, por si fuera poco.
Porque lo que propone Furtado, responsable también del guión, es una recorrida que comienza en la granja del señor Suzuki, continúa por el supermercado al que él le vende sus tomates, sigue a la señora Anita que compra uno de los tomates cosechados por el señor Suzuki, se sorprende cuando Anita desecha uno de esos tomates porque no lo considera apto para alimentar a su familia, explica que ese tomate y la basura que lo rodean terminan en un basural insular llamado La Isla de las Flores, cuenta que en ese basural los primeros que son alimentados –con los mejores alimentos orgánicos que logran rescatarse de la basura– son unos cerdos y culmina descubriendo que, luego de los cerdos, un grupo de seres humanos –con el mismo telencéfalo altamente desarrollado y los mismos pulgares oponibles que el señor Suzuki, que Anita y que todos los seres humanos– es el último y triste destinatario de los desechos orgánicos menos valiosos, como el famoso tomate del comienzo.
Aunque, en realidad, el adjetivo de triste es un agregado que corre únicamente por cuenta de este comentario. Y esto es porque el tono general de La isla de las flores sorprende justamente por combinar de modo casi hilarante formas increíblemente ingenuas de explicar las cosas con las realidades más crudas que puedan imaginarse.
Así, el modo en que el monotónico locutor anuncia el final de la cadena es con las siguientes palabras: “El tomate, plantado por el señor Suzuki, cambiado por dinero al supermercado, cambiado por el dinero que doña Anita cambió por los perfumes extraídos de las flores, rechazado para la salsa del cerdo, tirado a la basura, rechazado por los cerdos como alimento, está ahora disponible para los seres humanos de la Isla de las Flores”.
El director Furtado contó en su momento que se había inspirado en los trabajos de Kurt Vonnegut y Alain Resnais, entre otros.
Gracias Vanina Estévez, responsable directa de que de pronto, casi de la nada, resurgieran en este blog la figura de Furtado y su obra maestra.
Temas: Educación, Animación, Sustentabilidad, Ecología, Cine |










Jueves, Junio 12, 2008 a las 9:49
Muy cool, ya lo habíamos visto aca en el estudio en una de las tantas recorridas de busqueda de inspiración que tuvimos hace un tiempo.
Viendo el año en el que se realizó, veo que fue inspiración de gráficas y varios films, como por ejemplo “The Hitchhikers Guide to the Galaxy” (una serie británica de principios de los 80, que luego la pasaron a la gran pantalla). Por cierto la peli podra gustar o no, pero el guión y la forma de contarlo es igual. Si no la viste, te la recomiendo.
Un abrazo Pancho.
Jueves, Junio 12, 2008 a las 9:53
O capaz la serie fue inspiración del corto, je…de una u otra manera, esta increible. Saludos
Jueves, Junio 12, 2008 a las 18:05
Pancho:
Es totalmente excelente; me encanto y es muy gracioso (la parte de los tomates).
Saludos, Juano
Jueves, Junio 12, 2008 a las 18:09
Grande el ciclo de mini- cine de Pancho! Lo dice alguien que (más allá de u tube y el video club) vive a 200km. del cine más cercano.
Siga pa´lante, Pancho, qué empujan atrás!