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Una vieja historia, recreada en 5 minutos

Miércoles, Mayo 28, 2008

El premio Special Cannes 2008 fue para un corto que, de modo brillante, echa mano del cuento del publicitario que cambia y resignifica el mensaje de un mendigo ciego.

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A la izquierda, un momento de la filmación, con el director Alonso Álvarez –de sombrero– dialogando con uno de los protagonistas del corto, el que hace de ciego; a la derecha, la “Historia de un letrero” completa.

La idea no es contar aquí el cuento completo, porque le quitaría sorpresa al notable cortometraje Historia de un letrero, del mexicano Alonso Álvarez. Pero sí remarcar que lo suyo ha sido uno de los mejores modos de abrir los ojos a algo que todos ven y pocos miran. Y es que el viejo cuento del publicitario que, en su camino a la oficina, cambia lo que dice el cartel de un mendigo ciego y provoca que a partir de ese momento la lata del anciano se llene de monedas es, a estas alturas, un clásico de las escuelas de creatividad publicitaria.
Una rápida búsqueda en la web permite detectar que la mención más antigua que, de esa historia, figura en ella es la que aparece en el libro Video y educación, publicado en 1994 por Joan Ferres, consejero en comunicación audiovisual de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. En ese libro, Ferres adjudica la anécdota a un tal Ripley, psicólogo estadounidense en ventas.
De todas maneras, lo más interesante de esta pequeña historia no es el argumento del corto en sí, sino las desventuras de su creador para llevarlo a cabo y su relación con el premio recibido.

CACHETADA PARA LAS ESCUELAS DE CINE
De ese modo calificaron casi todos los medios mexicanos que publicaron la noticia el hecho de que Álvarez, oriundo de Tampico y actualmente radicado en Los Ángeles, no sólo no hubiera podido viajar a Cannes a recibir su premio –por no haber logrado reunir los fondos para pagar el pasaje–, sino sobre todo a la preocupante conclusión que surge cuando uno se entera de que el director carece por completo de educación cinematográfica formal porque –según él mismo explica– “las escuelas de cine de México le cerraron las puertas”.
Los medios locales destacaron, además, que el trabajo de Álvarez resultó elegido luego de competir con otros dos mil trabajos inscriptos, de haber ingresado en el top ten final luego de la preselección del cineasta canadiense Danny Lennon (fundador de la competencia fílmica Prends ça court!) y de haber sido finalmente votado por el público de todo el mundo a través de YouTube.
“Queríamos contar una historia que fuera real… Es una crítica para abrir los ojos y ayudar”, contó Alonso Álvarez al ser entrevistado sobre su obra y su premio, que incluye una computadora, una cámara y el reconocimiento oficial del festival de cine más importante del mundo.
La distinción para Álvarez tuvo particular trascendencia porque el cine mexicano, habituado en los últimos años a subir a los escenarios de casi todos los festivales, no se llevó ningún otro galardón este año en la Costa Azul.

Temas: Abrir la cabeza, Publicidad, Cine |


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