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Reo, guapo y con pie plano: Ringo Bonavena
Viernes, Mayo 23, 2008A 32 años de la muerte del boxeador argentino más mediático, el video del famoso round 9 de su pelea con Muhammad Alí y su notable lado B: la lucidez de sus frases.
Madison Square Garden, 7 de diciembre de 1970: un día antes de la pelea, Alí había anunciado que noquearía a Bonavena en el noveno round; por eso, casi todo lo que los comentaristas dicen en este video tiene que ver con esa predicción, y con la sensación de que no sólo Alí estaba lejos de cumplir su promesa, sino incluso de que Bonavena mismo –piña va, piña viene– estuvo un par de veces por dar vuelta la historia por completo.
La conferencia de prensa previa a la pelea Muhammad Alí - Oscar Ringo Bonavena fue una de las más calientes y polémicas que recuerdan los cronistas de boxeo de todo el mundo. No sólo porque el campeón, con su estilo fanfarrón habitual, tomó el micrófono y anunció a los cuatro vientos “Lo voy a noquear en el noveno round”, sino porque el retador –tan fanfarrón como Alí– no se amilanó y, desde el otro extremo de la mesa, comenzó a provocarlo diciéndole “Clay, Clay”. Al campeón eso no le gustó nada: Cassius Clay era el nombre con que se presentaba antes de ingresar a la religión islámica y rebautizarse Muhammad Alí; ya hacía unos años de eso y, desde entonces, nadie se había atrevido a provocarlo de esa manera. En ese momento Alí no sabía que su rival del día siguiente era un especialista de la provocación, dueño de una personalidad mediática que él mismo, con toda intención, había venido construyendo durante toda la década del 60.
DÍGANME RINGO
Oscar Natalio Bonavena había nacido en el barrio porteño de Boedo en 1942. Había ingresado al mundo del boxeo en el Club Atlético Huracán, en 1958. Un año más tarde se consagró campeón amateur. En 1963, en San Pablo, sintió tanta impotencia ante la paliza que estaba recibiendo de parte de Lee Carr que le mordió una tetilla. Fue descalificado y sancionado, y se le prohibió combatir en la Argentina. Viajó a los Estados Unidos y debutó en 1964 como preliminarista en el Madison Square Garden. Dos años después, cumplida la sanción, volvió a su país. Para entonces ya era consciente de que la provocación y el uso de los medios masivos eran el mejor modo de abrirse camino en el boxeo. En 1965, con todo el Luna Park en contra, se consagró campeón argentino de peso pesado al derrotar al ídolo local Goyo Peralta.
Finalmente en diciembre de 1970 regresó a Nueva York para enfrentar al campeón mundial, no sin antes pasar un par de veces por el vestuario en el que Alí entrenaba y gritarle “Chicken, chicken!” (¡Gallina, gallina!) , ante la mirada sorprendida del mito.
El detalle de que Alí terminó ganándole por knock-out en el 15º round, luego de que Bonavena cayera tres veces seguidas, casi no tiene importancia. Como tampoco necesita casi mencionarse que el 22 de mayo de 1976, en la puerta del prostíbulo Mustang Ranch, uno de los custodios de Joe Conforte (dueño del lugar y manager de Bonavena) lo mató de un escopetazo en el pecho.
Y aunque las 150.000 personas que ocho días después pasaron por su entierro en Buenos Aires terminaron de darle forma a la leyenda, el mito Bonavena ya estaba firmemente construido desde mucho antes que eso, en base a su imbatible mezcla de origen humilde, casi nula educación formal, cara de buen tipo, provocación por necesidad y notable lucidez ante cualquier micrófono que se le pusiera delante. Testimonio claro de esa lucidez fue el de su frase más famosa, aquella de que “es todo muy lindo, te dicen meté la mano derecha allá, caminalo, meté el jab, matalo y todo lo que quieras, pero cuando suena la campana te dejan solo y ni el banquito te dejan”. Frase que, en la memoria popular, quedó pegada a Bonavena pese a que, según cuentan, en realidad había sido la adaptación de una sentencia del negro Anselmo Cáseres, un boxeador que cargaba con 300 peleas y que había escrito unos poemas para que los leyera públicamente en un bar el periodista Ulises Barrera.
El detalle, de todos modos, no le quita brillo al ingenio de Ringo, que también quedó testimoniado en una de las presentaciones más ricas del boxeador. Fue en septiembre de 1968, en una mesa redonda sobre la juventud argentina organizada por la revista Extra. Mientras los demás ponentes hablaban, durante casi dos horas, Bonavena permaneció en silencio; pero al final tomó el micrófono, habló veinte minutos de corrido y dejó frases como las que siguen.
BONAVENARIO
• “¿Gente joven quién es? ¿Yo soy joven? ¡Yo soy un viejo! Yo no sé que le ven de joven a mi generación. ¿Qué es lo que es joven? ¿Usar minifalda? Para ser joven uno debiera tener experiencia, y la experiencia llega de viejo. Es un peine que te dan cuando te quedaste pelado”.
• “La gente no quiere que yo llegue porque dice que soy fanfa. ¿Por qué fanfa? ¿Porque digo que voy a ganar? Ahora, si yo digo que voy a perder y que… bueno… en fin, si me ganan mala suerte. Entonces, sí, soy un buen muchacho. ¡Pero no le doy de morfar a mi vieja! Prefiero decir que lo voy a matar al tipo (que no lo mato, que es mentira, lo digo de grupo) y darle de morfar a mi vieja”.
• “A mí me preguntan quién es el mejor boxeador del mundo y yo digo (Horacio) Accavallo. Pero vos le preguntás a cualquiera y te dice Cassius Clay. ¡Pero si nunca lo vieron pelear! No lo vi pelear yo… Lo vi por televisión, ¿cómo voy a decir Cassius Clay? ¿Por lo que leo? ¿Cómo voy a creer por lo que leo?”.
• “Yo tenía como ídolo a Rocky Marciano. Otro puede tener a Rattin, a Palito Ortega, a Justo Suárez, qué sé yo… así te puedo nombrar a muchos. Y el otro día le pregunto a una señora quién es su ídolo ¿y sabés qué me dice? ¿Sabés quién? ¡Jesús! ¿Y por qué?, le pregunto. ‘Y…, porque se hizo matar’. ¡Pero para eso yo me hago matar mañana mismo a ver si soy ídolo!”.
• “Hay cosas que no puedo tolerar. Hay tipos que me dicen: ‘Hola, Bonavena, siéntese, coma algo’. ¡Si cuando yo no tenía un mango no me daban de comer! ¿Por qué me quieren dar de comer ahora? Si yo una vez pisé un pucho y me quemé el pie. Tenía un agujero así en el zapato. Y ahora que tengo mosca, todos me invitan. No hay caso: tanto tenés, tanto valés”.
• “¿Se creen que (el boxeo) es como el fútbol, que uno se cansa y le pasa la pelota a otro? ¿A quién le paso la pelota yo arriba del ring? Te dicen: ‘Vamos, Ringo, vamos a ganar’. ¿Qué vamos? ¿Qué vamos?, si el que pone la cara soy yo. Vas a ganar, tendrían que decir. Si suena la campana y yo me quedo solo ahí arriba”.
• “Yo tuve que hacerme una imagen de malo. Pero era la única manera de conseguir peleas. Yo en 1963 me fui a Estados Unidos sin un mango, y dos cosos me agarraron y me hicieron firmar un papel y hacer peleas. Ganaba 10 dólares y los mandaba para acá, porque mi mujer estaba por tener la nena. Después vine para acá y tuve que decir que los iba a matar a todos para que alguien me llevara el apunte y me diera alguna pelea. Ahora estoy bien y trato de hacer lo que siento”.
PD: En estos días hay dos películas en marcha que involucran al mito Bonavena. En Hollywood, Taylor Hackford ya terminó de filmar “Love Ranch”, con Joe Pesci en el papel de Joe Conforte y Helen Mirren en el de su esposa Sally, la supuesta amante de Ringo y causa de su muerte. Y en la Argentina, Rodrigo de la Serna está preparándose duramente para interpretar a Ringo, en una producción de Sebastián Ortega que dirigirá Carlos Sorín y comenzará a rodarse entre octubre y noviembre.
Temas: Deportes, Sociedad, Cine |










Sábado, Mayo 24, 2008 a las 19:58
Pancho,
Hay una musiquita de fondo, insoportable, ¿cómo la quito?
Muy buenas notas…
Gracias.
Sábado, Mayo 24, 2008 a las 20:03
Hola, Marcelo. Gracias por el elogio. Y la musiquita insoportable (para mí también lo es) corresponde a la nota Mona Make Over: videojuego y algo más. Mientras esa nota esté en la home page (hasta el martes 27), la musiquita seguirá. Pero fijate que, debajo de la gran imagen de la Mona Lisa de esa nota, en el epígrafe, puse en negrita una bastante clara explicación de cómo callarla. Ojalá lo logres. Un abrazo. Pancho.
Lunes, Junio 16, 2008 a las 15:47
bueno el sitio, el unico error es la palabra “Boedo”, nunca existió eso para Ringo. Parque Patricios señores!!!