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Keith Haring estaría cumpliendo 50 años
Viernes, Mayo 9, 2008Uno de los artistas más representativos de la Nueva York callejera de los 80 murió de sida en 1990, con sólo 31 años; el domingo pasado hubiera cumplido medio siglo.

A principios de los 80, a los usuarios del metro neoyorquino comenzó a resultarles habitual encontrarse con un joven de rulos y anteojos que, con una tiza, dejaba su registro en cualquier panel negro que encontraba. Foto: Tseng Kwong Chi, 1981.
A la izquierda, una de las imágenes más conocidas y representativas de Haring: aquella en la que, camuflado con su propia obra, posó totalmente desnudo para la famosa fotógrafa Annie Leibovitz en 1986; a la derecha, un collage de obras del artista, realizado por la artista Jelene Morris en 2007 y musicalizado con una canción de la banda inglesa Duran Duran, cuyo tecladista, Nick Rhodes, era gran amigo de Haring.
Nacido el 4 de mayo de 1958 en un pueblo de Pensilvania, Keith Haring llegó a los 20 años a Nueva York dispuesto a inscribirse en la School of Visual Arts sin imaginar que en menos de un lustro sería uno de los referentes de la ciudad y del país en lo que a expresión del arte callejero se refiere.
Luego de una infancia que transcurrió artística, social y políticamente en los años 60 –con todo lo que eso implica–, Haring comenzó su educación formal en el rubro que lo consagraría mundialmente en 1976, cuando en Pittsburg ingresó a The Ivy School of Professional Art para estudiar diseño gráfico. Dos años más tarde llegó a Nueva York y quedó inmediatamente impactado por el arte de los graffitis y por la naturalidad con que la gran ciudad tomaba su abierta condición de homosexual.
Una de las primeras personas que detectó la calidad de sus graffitis en el subterráneo de Nueva York fue el fotógrafo Tseng Kwong Chi, cuyas imágenes de Haring y de su obra pronto comenzaron a darle al graffitero una pequeña fama a escala metropolitana.
En 1981, además de participar en la muestra New York New Wave, alcanzó su primera exposición en solitario (en la galería de Tony Shafrazi) y formó parte de Documenta 7 (en Kassel, Alemania). Para ese entonces, ya su figura comenzaba a ser admirada en todas las latitudes y su obra, a representar mejor que ninguna otra el espíritu de Manhattan.
Conocer y hacerse amigo de Andy Warhol fue un impacto enorme para Haring, que incluso se inspiró en la figura del artista pop para crear su personaje Andy Mouse.
Para 1984 ya era contratado por distintas ciudades del mundo: así, ese año decoró paredes y pisos en Melbourne, Sidney, Río de Janeiro, París y Miniápolis. Un año más tarde, una de sus intervenciones más recordadas se dio en los estudios de MTV, donde pintó el set durante un programa cuyo anfitrión era su amigo Nick Rhodes, el tecladista de Duran Duran.
En 1986, en una nueva recorrida mundial, no sólo pintó paredes en Amsterdam, París y Phoenix, sino que incluso decoró –contratado por el gobierno alemán– un tramo del muro de Berlín.
EL FINAL
Le diagnosticaron sida en 1988. Un año después, evidentemente movilizado por este tema pero también como consecuencia de su constante espíritu de activista social (nunca se negó a propuestas que tuvieran que ver con los niños), dio forma a la Keith Haring Foundation, entidad cuyo principal objetivo es colaborar económica y visualmente con organizaciones de lucha contra el sida y con programas de ayuda infantil.
Sus últimos dos años lo encontraron difundiendo su obra por todo el mundo, hablando de su enfermedad y generando conciencia y activismo acerca del sida.
Murió el 16 de febrero de 1990, sin haber cumplido todavía los 32 años. Al día siguiente, a su funeral en la catedral St. John the Divine de Nueva York concurrieron alrededor de 1.000 personas. Con él se iba no sólo un artista que había expuesto más de 100 veces en solitario, que en 1986 había merecido más de 40 artículos en los diarios y que había colaborado artísticamente con creadores de la talla de Madonna, Grace Jones, Bill T. Jones, William Burroughs, Timothy Leary, Jenny Holzer, Yoko Ono o Andy Warhol; además, desaparecía una de las principales antenas que el arte callejero de fin de siglo XX encontró para transmitir sus ideas acerca de temas eternos como el nacimiento, la vida, la muerte, el amor, el sexo y la guerra.
Temas: Arte digital, Dibujo, Diseño, Pintura, Lenguaje urbano |







