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Émulos de Hemingway en sólo seis palabras
Lunes, Abril 21, 2008En 1920, Ernest Hemingway apostó que podía escribir una historia de apenas seis palabras y ganó; ahora internet le rinde homenaje con varias convocatorias.
A la izquierda, el escritor estadounidense en plena tarea creativa; a la derecha, el video con que la revista Smith presenta su libro “Not quite what I was planning” (No exactamente lo que pensaba), que reúne historias de seis palabras de escritores consagrados y de colaboradores ignotos. Un ejemplo: “Liars. Hysterectomy didn’t improve sex life” (Mentirosos. La histerectomía no mejoró la vida sexual), de Joan Rivers.
La anécdota cuenta que, un día de 1920, Ernest Hemingway (1899-1961) apostó a varios de sus colegas 10 dólares a que lograba crear una historia completa en apenas seis palabras. Cuando el autor de El viejo y el mar les enrostró su “For sale: Baby shoes, Never worn” (En venta: zapatos de bebé, sin uso), sus amigos debieron pagar. Más de una vez se ha dicho que, desde ese día, Hemingway sostuvo que aquella había sido su mejor creación.
A partir de esa brevísima historia, en los últimos dos años dos publicaciones ligadas íntimamente a la cultura y a la red de redes han convocado a creadores de toda laya a intentar lo mismo.
En noviembre de 2006, Wired publicó una nota titulada Very short stories, que condensaba las creaciones de 33 escritores y cinco diseñadores (porque los relatos habían sido, además, diseñados). “Ciencia ficción en seis palabras”, llamaban a los relatos.
Algunos ejemplos de aquella publicación de Wired, con su correspondiente traducción (obviamente, el límite de las seis palabras sólo se aplica a la versión original):
• Computer, did we bring batteries? Computer? (Computadora, ¿trajimos baterías? ¿Computadora?), de Eileen Gunn.
• Automobile warranty expires. So does engine. (La batería del automóvil expira. Y también el motor), de Stan Lee.
• Longed for him. Got him. Shit. (Lo añoré. Lo tuve. Mierda), de Margaret Atwood
• With bloody hands, I say good-bye. (Con manos sangrientas, dije adiós), de Frank Miller.
• Cellar? Gate to, uh… hell, actually. (¿El celular? La entrada a, eh… el infierno, en realidad), de Ronald D. Moore.
• Epitaph: Foolish humans, never escaped Earth. (Epitafio: Estúpidos humanos, nunca huyeron de la Tierra), de Vernor Vinge.
SMITH
Ese es el título de la revista literaria online que, entre fines de 2007 y comienzos de 2008, convocó a sus lectores a la misma iniciativa y publicó el libro Not quite what I was planning (No exactamente lo que pensaba), que las condensa.
Algunos ejemplos:
• Anything’s possible with an extension cord. (Todo es posible con un alargador), de Billy Sirr.
• Danced in fields of infinite possibilities. (Bailé en campos de infinitas posibilidades), de Deepak Chopra.
• Fifteen years since last professional haircut. (Quince años desde el último corte de pelo profesional), de Dave Eggers.
• Secret of life: marry an Italian. (El secreto de la vida: casate con un italiano), de Nora Ephron.
• Bad reputation, such a good girl. (Mala reputación, tan buena chica), de Erin Oldrovd.
• Everyone who loved me is dead. (Todos los que me amaron están muertos), de Ellen Fanning.
• I ate, drank, and was hairy. (Comí, tomé y fui peludo), de Yianni Varonis.
• Bad brakes discovered at high speed. (Descubrí que no tenía frenos a gran velocidad), de Johan Baumeister.
• I still make coffee for two. (Todavía hago café para dos), de Zak Nelson.
• Wasn’t born a redhead; fixed that. (No nací pelirroja; arreglé eso), de Andie Grace.
• I like big butts; can’t lie. (Me gustan los culos grandes; no puedo mentir), de Dave Russ.
PD: En la Argentina, el periodista Mariano Nicolás Donadío tomó la posta en su blog El Sol Argento. Primero, pensó él mismo algunas historias en seis palabras, y así llegó a “Quise ser Mafalda. Pero soy Susanita”; “Sólo quería lo mismo que todos”; “Vivo al límite, nunca lo cruzo”; “Antes, joven promesa; hoy, promesa, nomás”; y otras. Luego, convocó a sus lectores a hacer lo mismo y obtuvo cosas como:
• Cuando busco futuro, sólo encuentro pasado (Lucas Rodríguez Perea)
• Nací, jugué, crecí, laburé, procreé, disfruté. (Jorge Coronato)
• Paso mi vida analizando mi niñez. (Natalia de Este)
• Buscaba un príncipe. Besé tantos sapos. (Gabriela Carli)
• Linda mina. Baja autoestima. Mala combinación. (Liliana Camondo)
• Seis palabras es demasiado. Un embole. (Ariel Fernández)
PD 2: ¿Alguna historia de seis palabras? Mandala.
Temas: Periodismo, Historia, Literatura |









Lunes, Abril 21, 2008 a las 9:40
Sueño que vuelo. Vuelo que sueño.
Un saludo.
Alberto Ramos
Lunes, Abril 21, 2008 a las 15:30
No tengo nada que decir ahora.
Saludos,
Rodrigo Gómez
Lunes, Abril 21, 2008 a las 16:37
Emulo a Hemingway en seis palabras…
Salud…
Martes, Abril 22, 2008 a las 10:17
Una de ocho palabras, pero que me gusta mucho (y encima no es mía)
“Como no sabían que era imposible, lo hicieron”
Muy bueno el post, Pancho!
Saludos!
Martes, Abril 22, 2008 a las 10:49
¡Gracias a todos por la creatividad! (y por tu elogio, Mis Wifi). Y ya que estamos, intento mi versión apasionada: “Miro, leo, escribo: eso me sobra”. Saludos, Pancho.
Miércoles, Abril 23, 2008 a las 12:30
Estaba muerto mucho antes de morir.
Jueves, Abril 24, 2008 a las 10:42
No estaba muerto, andaba de parranda!
Viernes, Abril 25, 2008 a las 13:53
Aca van dos que se complementan:
1- ella llegó, miró, supiró, se fue.
2- es la historia de mi vida.
Gracias por el estímulo, un abrazo.
Viernes, Abril 25, 2008 a las 14:19
enfermera, usted ha visto el bisturí?
Lunes, Abril 28, 2008 a las 12:34
Salí a buscarte, encontré otra cosa.
Martes, Abril 29, 2008 a las 8:28
Parecían perdidas, atravesando otras vidas. Parecidas.
Viernes, Mayo 2, 2008 a las 20:06
¿La historia? La dejé para mañana.
Lunes, Mayo 5, 2008 a las 12:14
Yo solo quería contar mi historia.
Jueves, Mayo 8, 2008 a las 21:50
Dudas, buenos ratos, decepciones y chispas.
Viernes, Mayo 9, 2008 a las 11:29
‘Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí’.
De Augusto Monterroso. Escritor hondureño - guatemalteco que se hizo famoso por sus relatos breves.
Viernes, Mayo 9, 2008 a las 11:37
… y su pasión por las moscas.
Gracias por tu comentario, Federico, y aprovecho para contarte que ese minicuento de don Augusto (que en su momento se difundió como “el cuento más corto del mundo”) figura en un post que se publicó hace varios meses, y que imagino que puede interesarte: “Hay tres temas: el amor, la muerte y las moscas”. Un abrazo grande. Pancho.