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Un nuevo colectivo propone parar la mano un minuto

Miércoles, Marzo 26, 2008

En consonancia con el movimiento slow, el Proyecto 1 Minuto ya organizó su primer flash mob –lento y silencioso, claro está– en la calle Florida de Buenos Aires

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A la izquierda, uno de los videos del P1M, en este caso con una iniciativa individual: un motorista que, en un semáforo, simplemente se detiene más tiempo del necesario, sólo para recuperar por un instante el control de su tiempo; y a la derecha, la grabación oficial del flash mob de la calle Florida, realizado ante la sorpresa de los peatones habituales de ese rincón del microcentro porteño.

Así como los seguidores del Movimiento Slow Internacional (que pregonan los beneficios de la slow food, el slow work y, en general, la slow life) vienen generando desde hace un tiempo toda clase de “tomas de conciencia de la innecesaria velocidad con que se vive” (como la vez en que varios cientos de personas se quedaron congeladas durante más de un minuto en el hall central de la Grand Central Station de Nueva York), un colectivo argentino acaba de nacer con la premisa de robarle tiempo al tiempo.
La auto presentación que el nuevo grupo social hace de sí mismo en su blog es más que clara: “El objetivo principal de Proyecto 1 Minuto es el de poder tomarnos tan sólo un minuto para recuperar el control de nuestro tiempo. Es una invitación a elegir y disfrutar el uso que hacemos de él”.
La iniciativa, que contó desde el comienzo con el apoyo de Infinit Time (la división de Infinit que invita a abrir los ojos en más de un sentido, entre ellos en el buen uso del propio tiempo), no propone algo tan simple como caminar más despacio ni optar por las artes marciales más lentas, sino “reflexionar sobre el uso que hacemos de nuestro tiempo”.

RECUPERAR EL CONTROL
En estas tres simples palabras puede sintetizarse el espíritu del Manifiesto del Proyecto 1 Minuto, que propone textualmente:
Bienvenido el que prefiere ver las siete de la tarde en el cielo antes que en el reloj.
Bienvenido el empleado, que sabe que gana más cuando no trabaja horas extra.
Y también el que se esfuerza por llegar puntual a casa.
El que no espera al fin de semana para tener tiempo libre.
El que no necesita mirar la hora para saber que no es tarde.
Bienvenidos todos aquellos que también creen que es hora de robarle tiempo al tiempo.

¿Cuál es, entonces, la propuesta concreta?
Porque P1M no atiende en una oficina, no ha publicado un manual para ladrones de tiempo ni nada por el estilo. En realidad, lo que pretende el grupo es inspirar, estimular y contagiar las ganas de reflexionar sobre el uso del tiempo. Consultados al respecto, respondieron, por ejemplo, que el flash mob de Florida –varias decenas de personas que se quedaron inmóviles durante un minuto– “fue hecho para incentivar la iniciativa, a modo de prueba, para dar el ejemplo y ver si más gente se contagia a hacer algo de este tipo. Es algo que hicimos justamente para dejar abierta la posibilidad de que la gente proponga lo que quiera de forma espontánea. Meditar un minuto, hacer un minuto de silencio por la paz, por la situación del Tíbet o, simplemente, bajar un cambio”.
La idea está lanzada. ¿Te pone nervioso y casi violento ir a tomar el único ascensor del edificio y que en ese momento esté siendo usado? Ejemplos chiquitos como esos son los que el P1M pretende ayudar a cambiar, para que cuando llegue el tiempo de las decisiones trascendentes también haya una conciencia distinta con respecto al verdadero significado de las urgencias y las importancias.
Para poder dar vuelta aquello que decía Mafalda, y que lo urgente sí deje tiempo para lo importante.

Temas: Abrir la cabeza, Educación, Internet, Sociedad |


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