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Gabo: un cantautor que tiene lo que hay que tener
Martes, Febrero 26, 2008Artista de culto que se fue y volvió, en una de sus canciones más duras narra, con la voz del niño que fue, la traumática experiencia de la homosexualidad de su padre


Gabo nació el 6 de noviembre en el barrio porteño de Mataderos. “El amigo de mi padre” pertenece a su primer disco solista, “Canciones que un hombre no debería cantar”, de 2005.
Una periodista del diario mendocino Los Andes que lo entrevistó el año pasado comenzó su nota con una frase que trashuma admiración y envidia: “Su vida bien vale una novela”.
Gabriel Gabo Ferro, después de abandonar sus estudios de psicología, fue el líder, entre 1994 y 1997, de la banda hard-core Porco, ensalzada por la crítica en base a sus letras nihilistas y escatológicas, la extraña voz de de Gabo y sus despliegues en escena. La experiencia Porco, que editó dos discos, terminó para Gabo el día en que, en pleno recital en un hotel, dejó el micrófono en el piso y simplemente se fue.
Se fue del todo: durante los siguientes siete años estudió historia en la Universidad de Buenos Aires, y se doctoró con una tesis titulada Barbarie y civilización: sangre, monstruos y vampiros durante el segundo gobierno de Rosas (1835-1852), con la que obtuvo una mención de honor del Fondo Nacional de las Artes en 2005.
El círculo se cerró cuando ese mismo año, convocado por su amigo Ariel Minimal, líder de la banda Pez y del sello independiente Azione Artigianale, editó Canciones que un hombre no debería cantar. La repercusión, si bien no masiva –como no ha sido nada de lo encarado hasta ahora por este artista impar–, fue la suficiente para que el mismo sello le editara, en 2006, Todo lo sólido se desvanece en el aire, y en 2007, Mañana no puede seguir siendo esto. “Este es un disco con el amor como tema central de un universo romántico clásico –explica el mismo Gabo en su página oficial–; la naturaleza, la noche y el destino trágico de las cosas como escenario profundo de un yo –que somos nosotros– que se resiste a que mañana siga siendo esto”.
Exactamente ese, el destino trágico de las cosas –y las personas, podría agregarse– parece ser el leit motiv de todo lo que encara este inclasificable artista. Y como muestra va el pequeño botón anunciado junto al título: una canción que pertenece a su primer disco solista, cuya letra completa figura a continuación y que puede escucharse en el link que está debajo de las fotos (en YouTube hay un par de versiones del tema en vivo, pero de imagen muy pobre y peor sonido).
EL AMIGO DE MI PADRE
El amigo de mi padre
era su peor secreto.
Un silencio compartido,
para nadie era un misterio
(para mí no había misterios).
Vagaban tardes enteras
conversando de sus cosas.
Yo caminaba adelante
jugando con la pelota
mientras mi mamá lloraba
(mi mamá siempre lloraba).
Y cuando mamá salía
a mis hermanos llevaba
y yo siempre me escondía:
con mi papá me quedaba.
Porqué sabía que venía,
cuando mi mamá no estaba,
el amigo de mi padre,
el hombre que él más quería.
Y cuando le preguntaba
cómo era su familia,
me decía que tenía
una doble biografía
(cosa que yo no entendía).
El amigo de mi padre
le conversaba al oído
y mi viejo sonreía,
llenaba el cuarto vacío.
Tomaban litros de mate
y tiernamente me atendían,
mi padre era mejor padre
cuando su amigo venía,
cuando a su amigo veía.
Ahora que todos partieron
y los pienso en la otra vida,
a mamá la veo con Dios
llorando bien atendida.
Y a papá lo veo radiante:
con su amigo desafían
los aires de un cielo justo
en eterna compañía.
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