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¿Trabajo y guerra pueden ser sinónimos?
Lunes, Febrero 25, 2008Dos fotos y un video de un lector de este blog, más un texto poético y profundo de Lanza del Vasto, demuestran que sí, y más habitualmente de lo que uno creería
Arriba, las dos fotos tomadas por Manuel Barcia, lector de este blog, en estos días en Lisboa, que se complementan con el video de abajo a la derecha; junto a él, la tapa de la edición original del libro “Los cuatro azotes”, de Lanza del Vasto (foto del medio).
El diccionario online de la Real Academia Española ofrece doce definiciones distintas de la palabra trabajo: 1• Acción y efecto de trabajar. 2• Ocupación retribuida. 3• Obra (cosa producida por un agente). 4• Obra, resultado de la actividad humana. 5• Operación de la máquina, pieza, herramienta o utensilio que se emplea para algún fin. 6• Esfuerzo humano aplicado a la producción de riqueza, en contraposición a capital. 7• Lugar donde se trabaja. Vivo muy lejos de mi trabajo. 8• Dificultad, impedimento o perjuicio. 9• Penalidad, molestia, tormento o suceso infeliz. 10• Mecánica. Producto de la fuerza por el camino que recorre su punto de aplicación y por el coseno del ángulo que forma la una con el otro. 11• Coloquialismo. Cuba, Uruguay y Venezuela. Preparación por medio de poderes sobrenaturales de una persona para protegerla o para perjudicarla, y de una cosa para usarla como amuleto. 12• Estrechez, miseria y pobreza o necesidad con que se pasa la vida.
La búsqueda de guerra lleva a caminos absolutamente diferentes: 1• Desavenencia y rompimiento de la paz entre dos o más potencias. 2• Lucha armada entre dos o más naciones o entre bandos de una misma nación. 3• Pugna (entre personas). 4• Lucha o combate, aunque sea en sentido moral. 5• Oposición de una cosa con otra.
Está claro: a primera vista, no hay manera de encontrar espacios en común entre los dos conceptos.
Sin embargo…
DOS FOTOS Y UN VIDEO
El lunes 11 de febrero pasado arribaron a esta redacción tres registros de Manuel Barcia (lector argentino de Adlatina Lado B que por estos días se encuentra pasando un mes entre Lisboa y Madrid por razones laborales) que sembraron la pregunta. En la esquina de un solitario callejón lisboeta y en intermitentes luces de neón, work se convertía en pocos segundos en war. Era apenas un juego de luces, por supuesto, pero ¿y si…?
Posturas habrá muchas, por izquierda, por derecha y por el centro. Pero probablemente pocas tan claras como la que ofrece el siempre sorprendente Lanza del Vasto (1901-1981), filósofo, poeta, artista, discípulo de Gandhi y activista de la no violencia.
Su libro más conocido es La peregrinación a las fuentes, de 1943. Pero en otro, titulado Los cuatro azotes, editado en 1959 y que hasta el momento parece haber sido publicado sólo en francés y en inglés, Lanza del Vasto propone una lectura filosófica del trabajo humano desde el origen de los tiempos que lo emparenta indisolublemente con… las luces de neón de color rojo:
“En el Paraíso, el conocimiento era el conocimiento vivo del Uno. Adán, al arrebatar la fruta del árbol, hizo que el conocimiento fuera separado y doble: Conocimiento del Bien y del Mal, de lo Verdadero y lo Falso, de lo Hermoso y lo Feo, del Sujeto y el Objeto, conocimiento que es ajeno y compuesto por opuestos”.
“De la misma manera, el trabajo del hombre se ha convertido en un trabajo de separación y oposición. Es el más separado de todos los seres, el que desea asir todo, comer todo, saborear todo, empujar y abrir todo, pelar todo, dominar todo y saber todo, está en consecuencia autocondenado al duro, ingrato y violento trabajo, el trabajo que consiste en convertir el árbol de hojas blandas en un poste de madera, el bosque profundo en un campo arado, la criatura saltarina y voladora en comida. Rasgar, partir, torcer, batir, agujerear, clavar, forzar, desnaturalizar, descascarar, disecar, machacar, moler y cocinar es ahora su trabajo”.
“Así sea la cuchilla del labrador, el cuchillo del carnicero, el hacha del leñador, el martillo del herrero o la espada del soldado, una herramienta y un arma están hechas del mismo metal. La guerra es un tipo de trabajo y el trabajo útil es la guerra emprendida contra la naturaleza toda”.
Temas: Política, Segundas lecturas |














Lunes, Febrero 25, 2008 a las 15:38
Una mariposa aletea en Hong Kong y llueve en París, ¿no? ¿Cómo, si no, Lanza del Vasto escribió, Manuel fotografió y Pancho los unió?