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Yves Klein, el artista genial… recordado por un spot de TV
Martes, Febrero 12, 2008En 2007, este blog recordó a un artista incomprendido hace medio siglo; hoy rescata un ignoto spot inglés, de Lowe para Stella Artois, que lo homenajea sin nombrarlo
A la izquierda, un fragmento de la película “Mondo cane” (Gualtiero Jacopetti, 1962) que describe, casi con sorna, el trabajo de Yves Klein; a la derecha, el comercial inglés del año 2000 que recrea lo que hubiera podido ser su historia.
En Yves Klein, el artista genial que murió de incomprensión, publicada el jueves 15 de noviembre de 2007, Adlatina Lado B trajo a la memoria –o al conocimiento, según el caso– de sus lectores la historia de Yves Klein.
PEQUEÑO RACONTO
Nacido en 1928 en Niza, era un un amante de los tonos únicos en cualquier formato: a los 19 años ya había compuesto su primera Sinfonía Monocorde, y a los 28 exhibió en solitario sus pinturas monocromáticas. Y no se trataba de cualquier único color: había patentado un color de su invención, al que llamó International Klein Blue (IKB, que llevado a RGB equivale a 0 de Red, 47 de Green y 167 de Blue) y con el que había estado pintando toda clase de objetos.
Un día de 1958 se le ocurrió lo que lo convertiría en un maestro reconocido en el orden internacional: ¿por qué no evitar los pinceles y elegir pintar directamente con cuerpos desnudos? Primero lo probó en su estudio y, dos años después, convocó a un selecto auditorio a la inauguración de una muestra. Hizo ingresar a tres mujeres desnudas que se embadurnaron totalmente de azul IKB y estamparon sus cuerpos en un lienzo blanco. Mientras tanto, una pequeña orquesta interpretaba su Sinfonía Monocorde.
Klein no sabía que el director de cine italiano Gualtiero Jacopetti, autorizado a registrar todo con su cámara, estaba en realidad preparando Mondo cane, un documental sobre el deterioro y la depravación de la conducta humana en el siglo XX.
En 1962, cuando el film se estrenó en Cannes, Klein asistió sin imaginar que se encontraría con el prefacio de su propia muerte: fue tan profunda su decepción al descubrir el verdadero objetivo de Jacopetti que nunca se repuso del shock. Murió de un ataque al corazón unas semanas después, el 6 de junio de 1962, con apenas 34 años.
PRODAN JÜRGEK
El nombre parece no decir nada. Y, de hecho, una búsqueda veloz en internet no arroja absolutamente ningún resultado. Es que Prodan Jürgek es el nombre de un artista ficticio, inventado por la agencia londinense Lowe Howard Spink en el año 2000, para el comercial de lanzamiento de la variante Dry de la cerveza Stella Artois.
El producto, además, se presentaba por primera vez en un envase de politereftalato de etileno (más conocido por su sigla en inglés: PET), toda una novedad para una marca premium.
En el comercial, por último, se toma el pelo implícitamente a Brian Sewell, un crítico de arte británico que ya había protagonizado un spot de la marca y de quien en Inglaterra se dice que tiene un modo de hablar más afectado y aristocrático aun que el de la reina Isabel II. Un supuesto crítico al estilo Sewell va explicando a la audiencia los distintos logros artísticos del inventado Prodan Jürgek, ordenados cronológicamente, hasta que el mensaje cierra con el corto –cortísimo– Bottle, dirigido por el propio Jürgek a partir del nuevo envase plástico de Stella Artois, la repetida mención del eslogan Strong yet light –que significa algo así como Fuerte pero liviano y que el mismo Jürgek había utilizado varias veces en sus obras– y una pregunta con juego de palabras a cargo del locutor: Is it art.. or is it Artois?: ¿es arte o es Artois?
¿Y EL LINK?
El nexo entre el Yves Klein real y el Prodan Jürgek ficticio existe y es bastante claro, más allá de que no es más que un pequeño detalle del principio del comercial.
Antes de que el crítico de arte comience su exposición sobre el artista reseñado, se ve al supuesto Jürgek haciendo exactamente eso por lo que a Klein más se lo burló: a pedido suyo, agraciadas modelos se sumergen en pintura para, luego, estampar sus embadurnados cuerpos sobre blanquísimos lienzos.
¿La pequeña gran diferencia? Que en la vida real, las modelos de Klein estaban absolutamente desnudas; en el comercial, en cambio, cada una viste una bikini.
Como suele ocurrir, es difícil que una marca acepte encarar sus contenidos con la misma libertad conceptual con que se maneja el arte puro.
PD: Hace apenas unos días, este mismo cronista firmó en adlatina.com la investigación Stella Artois: la perfección tiene su precio, que incluía una gran cantidad de material publicitario para ver. El spot del que se habla aquí, sin embargo, no figuraba allí, en parte porque no es institucional de la marca –sino de un producto en particular– y, en gran medida, porque no responde a ninguno de los criterios “permanentes” que han hecho de Stella Artois un caso de excepción en la publicidad moderna de cervezas.
Temas: Instalaciones, Publicidad, Asociaciones libres, Música, Cine, Pintura |











Sábado, Septiembre 6, 2008 a las 14:00
Hola. Me gustaria saber mas de este excelente pintor, ya que para mi resulta interesante saber mas acerca del personaje que hizo el color azul.