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El chino de las carcajadas siniestras triunfa en Occidente

Lunes, Enero 21, 2008



Yue Minjun –abajo junto a algunas de sus obras– no abandona jamás las carcajadas simbólicas que adoptó para sus inquietantes creaciones.

Nació en 1962 en la provincia china de Hei Long Jiang, se mudó a Pekín en 1968 y, en 1989, fue uno de los líderes del Realismo Cínico que surgió en esa ciudad como respuesta a los sucesos de la madrugada del 4 de junio de aquel año en la Plaza Tiananmen. Seis años después de aquella “toma de conciencia pública”, la obra que definió su elección estética y política fue la que se ve aquí abajo.
En Execution, pintada en 1995, Minjun optó por narrar aquellos trágicos hechos –durante los cuales nunca se supo a ciencia cierta si no murió nadie, como sostuvo en su momento el gobierno chino, o si miles de estudiantes fueron masacrados, como afirmaron muchos testigos directos– con una altura muy particular, una suerte de “tomada de pelo en espejo”: está bien, en la Plaza Tiananmen no pasó nada, murámonos de risa, los estudiantes y los soldados estaban simplemente jugando a la guerra, pero ni siquiera había armas allí, por qué arman tanto lío.
Desde que concibió Execution, Minjun basó todo su arte en esa postura, e incluso comenzó a revisar la historia de su país desde esa estética de hilaridad cínica. Así, en varias oportunidades recreó –con diferentes técnicas, tamaños y posturas– a los famosos guerreros de terracota, los miles de custodios silenciosos que el primer emperador de la China, Qin Shi Huang, mandó a colocar junto a su tumba en el siglo III antes de Cristo y que fueron descubiertos hace apenas treinta años.



Arriba, la famosa “Execution”, de 1995; abajo, la versión 2007 de algunos guerreros de terracota, en actitud sonriente y relajada, “muy Minjun”.

Finalmente, hace tres meses comenzó el gran momento de Yue Minjun en los Estados Unidos e Inglaterra. Más concretamente en Nueva York y Londres, las dos grandes sedes mundiales de la compraventa de arte. Todo ocurrió en una misma semana: primero, el domingo 14 de octubre se inauguró, en el Queens Museum of Art de Flushing Meadows la muestra Yue Minjun and the Symbolic Smile (Yue Minjun y la Sonrisa Simbólica), que tuvo sus puertas abiertas hasta el domingo 6 de enero pasado; y tres días después, el miércoles 17 de octubre, Execution fue vendida en la sede londinense de Sotheby’s en 5,9 millones de dólares, lo cual la transformó en la obra de arte más cara del arte chino contemporáneo.
Mientras tanto, Yue Minjun no da señales de pretender cambiar en nada su elección estética y política, y sigue contando al mundo la tragedia china a través de innumerables bocas abiertas de diminutos e incontables dientes.

Temas: Política, Pintura |


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