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Perseverar en el asco también puede ser meritorio

Viernes, Enero 18, 2008

Foto de Liliana López, colombiana residente en París: en un café, Jodorowsky –esa cabeza cana que se ve entre muchas otras– lee las cartas del Tarot, como todos los miércoles por la tarde.

“Desde niño empezó a recopilar sus excrementos. Los empujaba delante de él comprimidos en una bola. Fue a la escuela, a la Universidad, desempeñó cargos políticos, se destacó socialmente. Su vida, tranquila, duró noventa años. Nunca cesó de empujar la bola. Los que al comienzo lo criticaron, con el correr de los años lo fueron admirando, como todo el mundo. Cuando murió, las autoridades colocaron la enorme esfera sobre un pedestal de mármol en el patio del Congreso. Ahora, los guías muestran con orgullo ese tesoro nacional. Algunos turistas cazan una mosca y se la llevan prendida al pecho como una medalla. El pueblo admira la fuerza de voluntad de aquel prócer que nunca desperdició un gramo de excedente”.
(Autor: Alejandro Jodorowsky. Título: Perseverancia. Del libro “Sombras al mediodía”, Ediciones Dolmen, Santiago de Chile, 1995.)

Ya no podía ser que, con más de dos meses de Adlatina Lado B, cuando en el buscador interno cualquier lector ponía Jodorowsky la respuesta fuera nada. El chileno Alejandro Jodorowsky (Santiago, 1929), Jodo para amigos y admiradores (Marilyn Manson entre ellos), es uno de los especialistas en demostrar, con palabras simplísimas, lo absurdo del mundo.
Marionetista, actor, mimo, guionista y dibujante de comics, director de teatro y de cine, escritor, psicomago, gurú… ¿cuántos lados tiene Jodo? A, B, C, D, E, F… Y en cada uno de ellos, su destreza para generar belleza en pocas palabras, en pocos movimientos, en pocos trazos, le ha generado una cohorte de fanáticos que lo sigue donde quiera que se presente.

Como en la foto de arriba
En un café de París –ciudad en la que vive desde hace varias décadas–, Jodo lee todos los miércoles a la tarde las cartas del tarot. De los muchos candidatos que se presentan cada vez, el azar determina que 34 serán los afortunados del día. Ser uno de esos 34 ha pasado a ser un deseo compartido por centenas de admiradores en todo el mundo, que se pasan la técnica para lograr ser elegido en foros, chats y blogs de toda laya.
Quizás la clave sea perseverar, como el personaje del breve cuento de arriba. Y eso que “Perseverancia” es uno de los cuentos largos de Jodo. También podía haber citado aquí “Educaciones”, que consistía en apenas un par de frases. Aquellas que decían: “Una señora rica le enseña a su hijo lo feo que es ser sucio. Una señora pobre le enseña a su hijo lo bello que es ser limpio”.
El mundo es absurdo. Suerte que Jodo sigue creando.

Temas: Teatro, Segundas lecturas, Cine, Literatura |


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