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¿Cómo “siente” la cámara un fotógrafo ciego?
Miércoles, Diciembre 19, 2007
En estos tres videos, Evgen Bavcar explica su historia, su relación con la cámara y la muestra que, por estos días, está exponiendo en www.zonezero.com. Algo importante: en los tres, el fotógrafo ciego habla en español.
El esloveno Evgen Bavcar no es ciego de nacimiento: a los 12 años, dos accidentes sucesivos le dañaron un ojo tras otro: “Un día una rama me hirió el ojo izquierdo, sin que yo pudiera presentir el signo precursor de una gran catástrofe –recuerda hoy–. Durante meses observé el mundo con un solo ojo, hasta que un día el detonador de una mina me hirió también el ojo derecho. No me quedé ciego bruscamente sino poco a poco, durante meses, como si se tratase de un largo adiós a la luz”.
Hasta ese momento, el pequeño Evgen jamás había tomado entre sus manos una cámara de fotos.
Cuarenta y nueve años más tarde, “Euguen Bauchar” (así se pronuncia su nombre) es una celebridad europea. Se dedica en tiempo completo a la fotografía, vive en París y deambula entre sus calles con el mismo sombrero negro y la bufanda roja usados por Aristide Bruant según la estampa de Tolouse-Lautrec.


Dos obras de Bavcar: “Notre Dame” (izquierda) y “Bicicleta con golondrinas” (derecha).
La pregunta del millón
¿Cómo se las arregla? ¿Cómo sabe qué hay delante de su lente, a qué distancia está, cuándo está bien encuadrado eso que él quiere fotografiar, cómo concibe eso que quiere fotografiar si nunca lo vio?
Parte de las respuestas está en los tres videos de arriba. Parte, también, en un pequeño texto escrito por el mismo fotógrafo, que él tituló “Itinerarios”. Allí, Bavcar describe: “Guardo un recuerdo vivo de los momentos del adiós al mundo visible. Pero la monocromía invadió mi existencia y debo hacer un esfuerzo para conservar la paleta con los matices. Para que el mundo escape a la monotonía y a la transparencia coloreo los objetos y las personas que toco: conozco una mujer cuya voz es tan azul que logra pintar de azul un día gris de otoño. Encontré un pintor que tenía una voz rojo oscuro, y el azar quiso que él amara este color; lo que me dio un placer oscuro”.
El artista explica que adivina el sol por sus efectos térmicos, si bien admite que puede equivocarse. “Un día sucedió algo en casa de un amigo del cual no conocía bien su departamento –rememora–. Como conozco de antemano el lugar de la ventana por el ruido de la calle, dije: ‘¡Qué sol el de hoy!’. Pero ignoraba ¡que era un radiador el que nos daba calor! Nos reímos los dos juntos”.


Las últimas dos fotos del fotógrafo esloveno: “Autorretrato” (izquierda) y “Desnudo con linterna” (derecha).
El sentido de su obra
La sorpresa inicial que puede suponer el pensar que se está en presencia de un artista que jamás ha visto ni una sola de sus obras (“mi mirada no existe más que por el simulacro de la foto que ha sido vista por otro”, reconoce Bavcar), encuentra cierto consuelo cuando uno descubre que ese raro fenómeno no entristece al fotógrafo esloveno, sino más bien todo lo contrario: “Me alegro de esa mirada para que las imágenes se animen en mi interior”.
“¿Qué es entonces una mirada? –concluye y se pregunta Evgen–. Es quizá la suma de todos los sueños de los cuales olvidamos la pesadilla, cuando podemos mirar de otra manera. Además, las tinieblas no son más que una apariencia, ya que la vida de toda persona, por más sombría, está hecha también de luz. Y de la misma forma que el día nace con frecuencia con el canto de los pájaros, he aprendido a distinguir la voz de la mañana de la voz de la noche”.
Temas: Abrir la cabeza, Fotografía |


















Miércoles, Mayo 21, 2008 a las 11:18
muy bueno!! gracias por publicar estas cosas, que nos hacen darnos cuenta que el mundo es para todos… tambien para aquellos que poseen capacidades diferentes!