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Lo que se promete en tapa, adentro debe cumplirse
Martes, Diciembre 11, 2007Este post surge básicamente de la sorpresa. Algún lector podrá pensar que, tratándose de la sospechosamente ascendente Iglesia Universal del Reino de Dios, la sorpresa no debería ser tanta. Quizás. Pero, en un intento por dejar los prejuicios de lado, uno no puede dejar de asombrarse de que, en una de las avenidas más importantes de la ciudad de Buenos Aires, y justamente en el edificio principal de esa secta en el país, la tomada de pelo –es prácticamente el único modo de llamarla– sea tan descarada.
Quién
La Iglesia Universal del Reino de Dios fue fundada por Edir Macedo en Brasil en 1977. Macedo, quien se autoproclamó ‘obispo’, había sido cajero de la lotería del Estado de Río de Janeiro. Hoy existen mas de 2.000 templos en todo Brasil y la IURD está en más de 40 países (todo América Latina, los Estados Unidos, Europa, África y Asia). En Brasil poseen un banco, dos periódicos, una revista, 30 emisoras de radio y la red televisiva TV Récord con 25 repetidoras en todo en el territorio. En 1990 instalaron el primer templo en la Argentina, y en 2003 inauguraron el que figura en las fotos, edificado en el predio que, desde 1952, era el Mercado de las Flores, adquirido en 8 millones de dólares. La IURD, además, posee una señal de TV que transmite en exclusiva en diferentes horarios –habitualmente nocturnos –de canales de aire y de cable argentinos. Finalmente, junto al templo, un “pequeño” edificio contiguo también pertenece a la institución.
Y la clave de todo este párrafo está en el entrecomillado de la palabra “pequeño”. Porque no lo parece, pero lo es.
Cómo
La primera de las fotos de arriba muestra el imponente frontispicio del templo principal de la IURD en la avenida Corrientes al 3900, en el barrio porteño de Almagro. Realmente colosal: el templo a la derecha y un espejado y moderno edificio de varios pisos a la izquierda. Todo sigue igual en la foto dos, ya con un plano más cercano del edificio espejado (que en su planta baja alberga el canal de TV). La sorpresa mencionada más arriba llega en la tercera foto, una imagen que los automovilistas que circulan por Corrientes jamás verán: el imponente frontispicio es únicamente eso, y detrás lo único que hay es… el vacío.
¿Algún editor mandaría a imprenta el anuario de su revista, el que pretende atraer la mayor cantidad posible de lectores, anunciando en tapa 180 páginas a todo color cuando sabe que la edición tiene únicamente 16 y en blanco y negro? Seguro que no: lo que se promete en tapa, adentro debe cumplirse, aconseja una de las primeras reglas del periodismo más básico.
La vida es igual de simple.
Temas: Religión, Marketing, Segundas lecturas, Lenguaje urbano |




















Martes, Diciembre 11, 2007 a las 12:23
Hola Pancho. Me encanta tu blog. Te las ingeniás para mostrar todos los días cosas interesantes, curiosas y sorprendentes. A diferencia de esos chantas, todo lo que prometiste lo fuiste cumpliendo con creces.
Te mando un abrazo grande.
Fito.
PD. La foto me hizo acordar a la película Truman Show, cuando se ve que los edificios son parte de un gran decorado.
Martes, Diciembre 11, 2007 a las 16:37
Vivo bastante cerca de esta ganzada arquitectónica y te digo que lo más bizarro de todo es mirar el edificio desde un 4to piso de la manzana de atrás. Toda esa fachada gigante que tiene también es mentira, lo que eran los galpones del mercado de las flores siguen teniendo techo de chapa y están por lo menos 10 metros por debajo del final de la estructura de adelante. El falso edificio de al lado, visto desde atrás se ve como una pared de cemento sostenida, parece un fuerte.
Otra curiosidad es que una de las ventanas tiene despegado el polarizado trucho en una de las partes, y en esa parte se ve la forma de la Capital Federal perfectamente delineada.
¡Saludos!
Martes, Diciembre 11, 2007 a las 17:11
Fito y Manso Posh: muchísimas gracias por sus comentarios y sus aportes. Me vienen muy bien para confirmar que no estaba tan equivocado cuando hice clic sobre el “decorado” de Corrientes al 3900. Es que, por momentos, sentí que estaba siendo exageradamente duro. Pero leer tu descripción desde “atrás del escenario”, Manso Posh, me hace pensar ¡que en realidad me quedé corto! Abrazos a los dos.
Pancho
Jueves, Diciembre 13, 2007 a las 1:37
Pancho querido, me lo sacaste de la boca! ja, ja.
Hace rato que tenía ganas de sacarle una foto a esta fachada y hacer un post y me ganaste de mano!
En buena hora!
Otra miscelánea del estilo es la Casa Rosada (ni más ni menos), que si la ves de perfil te vas a dar cuenta que la pintaron con pintura nueva solo del lado de Plaza de Mayo (para la foto!). Es que “Sprite tiene algo para decirte“ la imagen es todo! : )
abzo,
Jueves, Diciembre 13, 2007 a las 18:59
Querido Chopán,
lo que ocurrió acá es que el único que no le teme a Dios, quien es capaz de manifestarse de infinitas formas -incluyendo el decorado burdo que usan estos comerciantes que en proporción deben facturar más que Sprite!-, sos vos!
Felicitaciones por esa valentía y el resultado que nos brindás cada día!!!
Fuerte abrazo,
FerS
Viernes, Diciembre 14, 2007 a las 20:37
Pancho:
Me encantó el sonido del botellero, resaltado por la percusión. No sólo está grabado en mi memoria lejana, sino que en muchas oportunidades recientes me acompañó en el recorrido del golf en Ituzaingó.
Un abrazo
Lito
Viernes, Enero 4, 2008 a las 6:58
Poncho:
Por otra parte: ¿cuál es tu teoría de que hayan puesto esa fachada ahí?
Nunca me ha dado confianza esa institución, hace unos meses un primo fue de joda a una de esas juntas y a la hora en que pasaron el “manto”, se desmayo. Él estaba impresionado pues no cree en eso y adjudica su desmayo así como el de las personas que estaban ahí, a que en el aire acondicionado ponen más oxigeno y a través de la hiperventilación logran este resultado en la gente.
Me gustaría saber si alguien más cree que todos estos elementos tiene un por qué.
Saludos
Viernes, Enero 4, 2008 a las 12:43
Querido B: sinceramente, lo mío intentó únicamente testimoniar la sorpresa “inocente” de alguien que se encuentra con ese grotesco engaño arquitectónico en plena avenida central de Buenos Aires. Pero es cierto que, personalmente, también tengo las sospechas que albergan vos y tu primo. Nunca había oído nada sobre “desmayos provocados”, pero suena muy creíble, y muy coherente con lo que uno ve y escucha de estos personajes y sus métodos. Mi teoría de que hayan puesto esa fachada ahí, si bien no la esbocé explícitamente en la breve nota, siento que sí quedaba bastante clara: para mí, forma parte del “circo de engaños” con que esta gente se maneja, sabiendo que se dirige a gente que, en su desesperación -emocional, económica o vaya a saber uno de qué otra índole-, está casi pidiendo a gritos que la engañen, que le “vendan” argumentos que, en vez de las eternas dudas con la realidad los atormenta, ofrezcan certezas. O verdades aparentes, o mentiras creíbles, o sensaciones de seguridad, o alguna tabla de la que agarrarse en medio de su cotidiano naufragio. Y, como siempre en la historia de la humanidad, nunca faltan personajes que paran la antena y se aprovechan con maestría de la desesperación ajena.
Uau, nunca pensé que, en medio de mis vacaciones, tu comentario iba a dispararme tanta argumentación. Gracias también por eso, B. Un abrazo. Pancho.